Una de las novedades más importantes del fondo recientemente es la asignación del Proyecto Ignis. ING Group sacó esta cartera al mercado la pasada primavera y Cerberus la adquirió tras un proceso competitivo. El lote está formado por 230 millones de euros en créditos fallidos, tanto los que tienen garantía hipotecaria como los que no. En este sector, estos activos se clasifican como asegurados y no asegurados, lo que implica distintos niveles de riesgo y potencial de recuperación. La operación se cerró con un descuento aproximado del 35%, dejando el valor final en torno a los 150 millones de euros, según fuentes del sector. Estas rebajas son habituales en este mercado, donde el precio depende de la futura capacidad de recuperar los préstamos y de la evolución de los activos asociados.
Más compras y competencia entre grandes fondos
Además de esta adquisición, Cerberus ha mostrado interés en otras operaciones relevantes en el ámbito de la deuda y los activos inmobiliarios. Destaca, entre ellas, su participación en la venta de Coral Homes, una compañía que reúne un importante volumen de activos inmobiliarios que Lone Star compró a CaixaBank hace unos ocho años.
En su día, esa cartera llegó a valorarse en 7.000 millones de euros, aunque con el tiempo se ha reducido, quedando por debajo de los 1.000 millones. Esta cartera ha atraído el interés de varios inversores, como Apollo y Fortress, que compiten con Cerberus por hacerse con el control de la empresa. Por otra parte, también ha llamado la atención del fondo una cartera de unos 200 millones de euros que Banco Santander está vendiendo, además de la compra que hizo hace aproximadamente un año de otro paquete procedente del banco sueco Hoist.