Inversión en REOs y Cesiones de Remate
Sin Subasta
Compra directa de inmuebles bancarios

Dos vías estratégicas para la adquisición de activos inmobiliarios procedentes de ejecuciones hipotecarias
En el actual mercado español de activos no productivos (NPL) y bienes adjudicados, existen dos vías altamente eficientes para acceder a inmuebles con descuentos significativos y plazos de ejecución muy ágiles. Ambas están especialmente diseñadas para inversores institucionales o privados con capacidad de operar a escala, y presentan ventajas sustanciales frente a la adquisición convencional en el mercado libre.
1. Compra de inmuebles adjudicados (REO – Real Estate Owned)
Se trata de inmuebles que han pasado ya por el proceso de subasta judicial, que resultó desierta, y que han sido definitivamente adjudicados al banco acreedor. En este momento, el inmueble forma parte del balance del banco como activo inmobiliario (REO) y se comercializa a través de sus servicers o plataformas de venta.
Características clave:
El banco ya figura como propietario en el Registro de la Propiedad tras cumplir con los trámites legales posteriores a la adjudicación.
Los inmuebles se ofrecen al mercado con un precio de salida que, en muchos casos, sigue estando por encima del valor de liquidación real.
CDH gestiona acuerdos exclusivos con los principales bancos y servicers para obtener descuentos adicionales del 15 % al 30 % sobre el precio listado, exclusivamente para sus clientes inversores.
Ventajas operativas y financieras:
Cierre de operación en 10 a 20 días hábiles: sin necesidad de esperar tiempos judiciales, ya que el activo está libre de cargas y titularidad definida.
Escritura directa: el inversor recibe la propiedad directamente del banco, con transmisión inscrita y sin incertidumbres legales.
Descuentos muy atractivos: en función de la ubicación, tipología y estado del inmueble, el descuento medio respecto al valor de mercado o tasación actual ronda el 50 %–65 %, lo que permite amplios márgenes de rentabilidad tanto en reventa inmediata como en rehabilitación y alquiler.
2. Cesión de Remate (la gran desconocida del mercado)
Esta modalidad, menos conocida pero altamente eficiente, se activa en un momento muy específico del proceso ejecutivo: justo después de que el banco se haya adjudicado el inmueble en subasta, pero antes de que lo inscriba a su nombre en el Registro de la Propiedad. El plazo legal para esa inscripción es de 40 días hábiles, y durante ese periodo, la normativa permite que el banco ceda el derecho de adjudicación a un tercero mediante un acuerdo privado.
Mecánica de la operación:
El inversor firma un acuerdo con el banco para adquirir el derecho de remate.
El inversor abona directamente al banco el importe por el que se adjudicó el inmueble en la subasta.
A efectos registrales, el banco nunca llega a figurar como propietario: el Registro inscribe directamente al inversor como nuevo titular. Esto se conoce como cesión de adjudicatario.
Ventajas competitivas
Velocidad extrema: el cierre de la operación puede lograrse en 7 a 15 días hábiles, mucho más rápido que cualquier otro canal de adquisición.
Descuentos brutales: al comprar al precio de remate (que suele ser un 20–40 % del valor de tasación), y considerando que el banco ya ha cubierto su exposición crediticia, el inversor accede a niveles de descuento medios del 55 %–70 % respecto al valor de tasación.
Beneficio mutuo para el banco: recupera el 100 % de su crédito (o la parte principal adeudada) de forma inmediata, sin tener que cargar el inmueble en su balance, evitando provisiones, IBI, gastos de comunidad, y riesgos de devaluación o deterioro.
Para el inversor: se salta el “período muerto” en el que el banco tendría que mantener la propiedad, lo que implica ahorro inmediato en IBI, gastos de comunidad y riesgos de vandalismo o deterioro físico durante los meses posteriores a la adjudicación.
Conclusión estratégica
Ambas vías —REO y Cesión de Remate— representan oportunidades únicas en el actual ciclo inmobiliario español. Mientras que la compra de REO ofrece solidez jurídica y operativa con descuentos muy interesantes, la Cesión de Remate es una herramienta de alta eficiencia operativa y financiera, reservada a inversores con capacidad de actuar con rapidez y conocimiento del entorno regulatorio.
En ambos casos, el valor añadido de contar con un gestor especializado (como CDH) radica en el acceso a inventarios no públicos, la negociación de condiciones privilegiadas y la gestión end-to-end de las transacciones, asegurando velocidad, seguridad jurídica y márgenes de inversión superiores a los del mercado convencional.
